Recursos metodológicos

En esta sección podrás encontrar una síntesis de elementos prácticos de nuestra metodología.

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La misión cubre determinadas actividades fijas, que siguen un horario concreto. El horario debe ser flexible, adecuarse a las costumbres del lugar y a las sugerencias del párroco, que es quien mejor puede aconsejarnos en este sentido.
  • Oraciones de la mañana
  • Meditación dirigida
  • Celebración Eucarística
  • Junta de Programación, formación y reflexión evangélica
  • Visitas casa por casa
  • Comida
  • Actividades vespertinas (catequesis: niños, jóvenes y adultos)
  • Rosario
  • Junta de evaluación
  • Oraciones de la noche

Ordinariamente las misiones de evangelización inician con visitas casa por casa de la comunidad o zona que el párroco o sacerdote encargado de la comunidad nos ha encargado. Previamente es importante avisar en las celebraciones litúrgicas de las semanas anteriores a la misión que van a acudir misioneros católicos. Esto ayuda a que la recepción sea más cordial y estén preparados para atender el mensaje que les quieren transmitir los misioneros.

  1. Llegada: es importante observar si las personas son practicantes o están alejadas de la Iglesia para poder dirigir nuestra conversación a sus necesidades: ver si tienen imágenes religiosas, etc.
  2. Conversación: avisar de nuestra presencia, y decir a las personas que venimos de parte del párroco. Después rezar con ellos y ayudarles a que vivan su fe.
  3. ¡Usa el material de apoyo!: el dejarles algo de material de apoyo les ayuda a tener presente nuestra visita, y a recordar el mensaje que les hemos querido transmitir.
  4. Importante: aunque nos tenemos que adaptar a cada familia es necesario preparar el mensaje que les queremos transmitir.
  5. Conclusión y despedida: anota las necesidades de las personas, sobre todo si son necesidades sacramentales, para hacérselas llegar al párroco.

Las actividades de la tarde es un momento esencial de las misiones de evangelización, dado que se aprovecha para reunir a las personas de la comunidad y explicarles la catequesis, las verdades de nuestra fe, o temas importantes de la vivencia de nuestra vida cristiana.

Las actividades de la tarde se dividen, normalmente en tres grupos:

  1. Niños: a los cuáles se les explica la catequesis con dinámicas, pláticas cortas y con juegos.
  2. Jóvenes: se les tiene que dar pláticas adecuadas a sus necesidades y acompañarlas con dinámicas. Es importante que todos participen para que interioricen mejor lo que se les quiere transmitir.
  3. Adultos: el grupo de adultos se puede dividir en dos: señores y señoras. Pero muchas veces es importante que cuando se traten temas matrimoniales estén juntos para ayudarles como matrimonio.

Es muy importante que las actividades de la tarde sean dinámicas y entretenidas, al mismo tiempo que profundas.

Por su parte, cada equipo de misioneros es coordinado por el Responsable de Equipo y Responsables de Grupo.